Hoy en día, parece casi imposible leer las noticias sin ver alguna mención de una filtración de datos. Ahora, más que nunca, todos debemos ser muy conscientes de la privacidad de los datos. No priorizar la privacidad y la seguridad de los datos de los clientes en la planificación podría ser un desastre para muchas empresas.
En 2021, se estimó que solo el 10% de los datos a nivel mundial se regían por leyes modernas. La estimación actual es que para 2023, al menos el 65% de los datos globales se gestionarán mediante estas prácticas modernas. Este considerable aumento demuestra la importancia que los gobiernos otorgan a la privacidad de los datos.
Considerando la amplia variedad de normas de datos que rigen las empresas a nivel local, nacional y global, esto podría convertirse en un campo minado para las organizaciones que tratan la privacidad como una cuestión de último momento.
Priorizar la privacidad de los datos
Para que las empresas modernas prosperen en este ámbito, se requiere algo más que simplemente reconocer las normas que rigen en la organización. En su lugar, es mejor adoptar un enfoque holístico que incluya la capacitación de los miembros del equipo, la tecnología que les permita simplificar el proceso y los procesos y políticas que lo respalden.
Crear una cultura consciente de la seguridad
Para garantizar que la ciberseguridad sea una prioridad, es fundamental que los empleados comprendan activamente por qué la seguridad es responsabilidad de todos. Capacitar al personal para que esté alerta ante actividades maliciosas les ayuda a identificar posibles intentos de obtener datos de la empresa, ya que los ciberdelincuentes suelen ser muy profesionales, por lo que deben saber cómo generar una respuesta que haga que las personas eludan el proceso cuando se sientan presionadas por una supuesta prioridad.
Por otro lado, se estima que el 22 % de las filtraciones de datos se deben a errores humanos. Por ejemplo, enviar información personal identificable a un destinatario incorrecto.
Facilitando la privacidad de los datos
Aunque todos los miembros del equipo son responsables de la privacidad de los datos, no siempre es posible aplicar el mismo enfoque para garantizar el cumplimiento de la normativa. Cuanto mayor sea la pérdida potencial, mayor será la prioridad de proteger los datos. Los procesos y la tecnología utilizados para su aplicación deben ser lo más sencillos posible. Una complejidad innecesaria puede llevar a que las personas intenten eludir los procesos y las herramientas para simplificar su vida. Acciones deshonestas como esta dejarán lagunas que podrían ser más fáciles de explotar.
Conclusión
Garantizar la privacidad de los datos es una de las principales prioridades de cualquier empresa. Desafortunadamente, la protección de los datos de los clientes debe realizarse correctamente a diario; los atacantes solo necesitan tener suerte una vez para provocar un desastre potencial.