La seguridad en internet es un tema cada vez más presente en la mente colectiva, y a medida que algunas industrias se han adaptado al teletrabajo, la cantidad de amenazas sigue aumentando. Desde la privacidad de datos hasta el robo de identidad, cada una tiene distintos niveles de implicación, pero una de las que más impacta en nuestra vida diaria es el phishing.
¿Qué es el phishing?
El phishing es uno de los tipos de estafas en línea más comunes que encontramos a diario. Se trata de un individuo falso que se hace pasar por una empresa conocida e intenta engañar a una posible víctima para que revele información personal confidencial, como números bancarios, datos de tarjetas de crédito e incluso credenciales de cuenta.
El ejemplo más evidente es el del "príncipe nigeriano": aquel que desea realizar una transacción en moneda extranjera con una gran suma de dinero como recompensa. Y aunque este tipo de estafa ahora se considera más una broma común, sigue estafando con éxito a personas por casi un millón de dólares al año. Sin embargo, este tipo de estafas se pueden evitar con unos sencillos consejos para asegurarse de no formar parte de esa estadística.
Cómo evitar una estafa de phishing
Verificar la dirección de correo electrónico del remitente
Uno de los primeros pasos al recibir un correo electrónico que alerta sobre una solicitud importante es verificar la dirección de correo electrónico del remitente. A veces, notará inconsistencias, como el envío desde un dominio desconocido. La mayoría de las empresas, con la excepción de algunas pequeñas, usan sus propios nombres de dominio; por ejemplo, el dominio de Microsoft será '@microsoft.com'.

Busque señales
Si bien algunos correos electrónicos de phishing pueden estar cuidadosamente elaborados, a menudo presentan indicios visuales que delatan una posible estafa. Algunos de estos incluyen errores ortográficos y gramaticales, uso de gráficos poco profesionales e incluso el uso de saludos genéricos en lugar de dirigirse al usuario por su nombre.

Cuidado con la información personal
Algunas estafas de phishing pueden solicitarle que envíe información personal o de su cuenta bancaria. Para empezar, nadie debería obligarle a verificar su información personal ni sus credenciales de inicio de sesión por correo electrónico. Debería tener un portal al que acceder para cada cuenta. Lo mismo aplica para cualquier tipo de información bancaria. Evite enviar incluso los datos más mínimos de su tarjeta de crédito o número de ruta por correo electrónico.
No te apresures a reaccionar
Algunas estafas de phishing pueden basarse en gran medida en la presión. Harán parecer que hay un tiempo limitado antes de que se lleve a cabo una acción crítica. Esto puede generar pánico y hacer que recurras a reacciones repentinas, como hacer clic en enlaces inseguros o abrir archivos adjuntos maliciosos. Detente. Piensa bien las cosas antes de tomar cualquier decisión importante. Revisa los consejos anteriores y revisa todos los detalles. Incluso puedes llamar a los números correspondientes, como el de tu banco; solo asegúrate de buscar su contacto en una fuente confiable, como su sitio web o, a veces, el que aparece en el reverso de tu tarjeta de crédito o débito.
Restablecer sus credenciales
Por último, si cree que ya ha sido víctima de un intento de phishing, asegúrese de acceder a las cuentas afectadas y actualizar su contraseña. Asegúrese de escribir la dirección de dominio correcta. También puede intentar llamar a su banco para que revisen cualquier actividad maliciosa.